lunes, 1 de septiembre de 2014

Llueve

Dejé ir al hombre que me dejó.
... o eso quiero pensar...
En realidad no lo he dejado ir aún. Que me llame obsesiva si gusta pero...
Ventrículos... asuman. Nos dejó por no tener nada desarrollado un hemisferio del cerebro (Y nos comportamos como estúpidos cada cierto rato... Vieron? terminamos cansándole).

Ahora se puso a llover.
Habría sido maravilloso, definitivamente.
Marejadas y viento...
Recuerdas cuando el domingo anterior me prohibiste saltar en las pozas como cabra chica para no ensuciar tus pantalones ya que ibas al trabajo?
"Cuando me vaya te podrás portar como cabra chica y saltar en todas las pozas de aguas que quieras"
Resulta que te fuiste... y ya no quiero saltarlas.
Recuerdas esa lluvia copiosa en libertad y como corrimos por Arlegui?
Con lluvia terminé condenándome.
El amor no sirve de nada, al final, si no es un amor inteligente...
Un amor a secas no tiene coherencia. Nos hace vivir "eternas" lunas de miel hasta que la realidad te hace una zancadilla. Porque ninguno de los dos teníamos la vida resuelta. Y en ese lapso de luna de miel eterna se me olvidó como ocupar la cabeza. Como ser sensata...


Ahora se puso a llover.
Marejadas y viento...
Hubiese sido maravilloso....
Pero ya no lo es.
 "No, Karla, nunca más"
Nunca más.


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